
Ante la repentina muerte del jefe de su Orden, un sacerdote es enviado a Roma a investigar el caso. Los indicios apuntan a que ha sido asesinado y a que su autor pudiera ser un "devorador de pecados", un mito hecho realidad que se dedica a aplicar justicia divina por su cuenta, comiéndose los pecados de las víctimas, y permitiendo que puedan descansar tranquilos para la eternidad.
Si nos cuentan en lineas generales el argumento de la película, no cabe la menor duda de que terminaremos viéndola porque, a priori, podría parecer interesante. Sin embargo, a partir del minuto 5, se termina todo y entramos en una especie de espiral aburrida y si interés contra la que habrá que luchar con fuerza para no apagar la tele y tirar el mando por la ventana.
Y la culpa no es de unos actores que se dedican a interpretar con cierta soltura sus papeles (aunque siempre al límite), sino de un guión que más bien parece una montaña rusa, con picos de aburrimiento y absurdo, bañados en un tema que ya está demasiado masticado desde que el Codigo Da Vinci saltó a la gran pantalla. No transmite, no engancha y ni siquiera tiene ritmo definido, asi que el final se hace casi agónico.
No recomendable excepto que se quiera perder el tiempo a conciencia.
Citas:
- "Todo miedo oculta un deseo, no crees?" // "Every fear hides a wish, don't you think?" (Will)
- "La parte mala de buscar la verdad es que a veces la encuentras y hace que no seas bienvenido en las fiestas" // "The terrible thing about searching for the truth is that sometimes you find it. Not to mention it makes you very unwelcome at parties" (Will)
Lo mejor: leer una crítica antes de caer en tus manos
Lo peor: el ritmo, el guión, ... y todo en general.
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